Foto por Christian Wiediger en Unsplash

Hoy es un blog especial porque tocaremos un tema importante acerca del medio ambiente, ese lugar que nos abriga a todos y nos da la oportunidad de vivir en él, querido por muchos e inadvertido por otros más: nuestro planeta tierra. Desde la escuela nos inculcan el valor y la importancia de manejar una cultura adecuada del reciclaje, incluso, es un tema que cada vez se pone más de moda y es que sin ella, nuestros recursos primarios se agotarían, hoy en Láminas y Cortes Bucaramanga S.A.S tocaremos el tema del reciclaje de metales junto con estadísticas de nuestro país.

Vamos a explicarles un poco cómo comienza toda esta aventura, primero que nada, gracias a la propiedad de la reutilización de los metales como el hierro o conocido también como chatarra, acero inoxidable, aluminio, bronce, cobre, entre otros. Estos pueden ser usados y re-usados, una y otra vez por décadas sin perder sus propiedades, esto, además de dar paso para la generación de nuevos empleos, también da cabida para aprovechar los recursos y bajar el consumo de otros; por ejemplo, si hablamos del hierro, su proceso de reutilización toma un poco más de la mitad de la energía que tomaría para la obtención de materiales nuevos y un 40% de agua menos, en términos ambientalistas, dejas descansar al planeta sin necesidad de gastar recursos primarios como el hierro y los demás elementos que se necesitan para fabricar desde el comienzo el acero. Y te lo hemos dicho ya un par de veces, este metal está presente en prácticamente todas las industrias, hogares y aspectos de nuestras vidas, gracias a su gran maleabilidad y versatilidad, así que estamos hablando de un ahorro bastante considerable con un impacto en cualquier parte del mundo.

Aprovechando que el acero está presente en muchos objetos y a la política consumista intrínseca del ser humano, pues surge una gran necesidad de hacer algo con todo este material que ya no tiene un uso, todo este proceso de reutilización parte desde las familias que se sustentan gracias a la labor del reciclaje, y culmina ya siendo un objeto para el uso cotidiano, puede ser en un carro, una lata de gaseosa o un utensilio de cocina. No lo habíamos dicho, Colombia genera casi 12 millones de toneladas de residuos al año y solamente el 20% es reciclado, de los cuáles 30% es metal, así que, en términos generales, no es que manejemos una política tan adecuada de reutilización, pero bueno, this is Chibchombia. Siguiendo con el proceso, todo este material de los recicladores, sumado con el material de la industria y empresas, se recolecta en espacios enormes, donde se le realiza una limpieza para que el metal al iniciar sea lo más limpio posible, estos se llevan a enormes prensas donde se compactan volviéndose cubos, y trasladados a un gran horno donde funde todo a miles de grados centígrados, todo se convierte en una lava rojiza donde a posterior se lleva a moldes para que se enfríen y darles forma, para luego ser usadas dentro de la industria y así terminar el ciclo de la reutilización. Gracias a la maleabilidad, se puede entregar en diferentes formas para su posterior uso.

Láminas y Cortes Bucaramanga hace una invitación para valorar más el proceso del reciclaje, sin importar el material que sea, este proceso ayuda enormemente al medio ambiente y evita el efecto invernadero, a aprovechar los recursos naturales y a generar una cultura responsable con el medio ambiente. Todos somos parte del cambio.